A propósito de constructivismo...






La influencia de este movimiento en el desarrollo del Arte Latinoamericano del último siglo es significativa. Más que un fenómeno de antropofagia cultural, la asimilación de los ideales puristas y progresistas del constructivismo es resultado de la resonancia de la maquinaria revolucionaria en un continente a las puertas de la modernidad.

Cómo vanguardia artística, el constructivismo es en sí mismo un hibrido entre cubismo, futurismo, socialismo, suprematismo y neoplasticismo. Es en 1913 cuando el escultor ruso Vladimir Tatlin, impresionado por el trabajo de Picasso y Braque y las enérgicas palabras de Marinetti, comienza a experimentar con ensambles de piezas metálicas y materiales industriales, abandonando cualquier referencia hacia la representación de un tema o de un objeto en busca de un nuevo lenguaje artístico, fundamento de la construcción no solo de un nuevo arte si no de una nueva sociedad.

El constructivismo es finalmente Bautizado en 1920 por Naum Gabo y Anton Pevsner, con el manifiesto realista y se constituye como una corriente optimista que acoge lo moderno, sin embargo a pesar de los intereses comunes de sus militantes artistas, el movimiento se fractura dividiéndose en realistas y prácticos, los primeros defienden la pureza de las ideas dirigiéndose hacia el suprematismo de Malevich y los prácticos, dentro de los que se cuentan Tatlin y Rodchenko, se inclinan por lo interdisciplinario, un arte al servicio de la sociedad y de la revolución, declarando la muerte de la pintura y dedicándose por completo a la arquitectura, el diseño industrial, la tipográfía, el diseño gráfico, e incluso al cine.
El Lissitzky se convierte en una figura conciliadora dentro de este agitado panorama, influenciado por el Dada (sostiene una relación cercana con Hans Arp y Kurt Schwitters, su trabajo afectaría positivamente a De Stilj y la Bauhaus) lleva al suprematismo a una variante propia con el desarrollo de sus ” Proun” un estado intermedio entre la pintura y la arquitectura que define como “proyectos para el establecimiento de un arte nuevo”.

Las ideas modernas son acogidas con particular entusiasmo en Latinoamérica en la segunda mitad del siglo XX. El caso del constructivismo es trascendental porque ha generado también una producción singular y nueva en América Latina. En este contexto se trabaja la pérdida de espe-ranza en lo constructivo, reorienta¬da hacia las concepciones utópicas que le habían dado origen, retomando los planteamientos artísticos y culturales en el afán de determinar una modernidad diferente.
La contribución de Joaquín Torres-García resulta decisiva, luego de recibir una formación artística europea cercana a las vanguardias de comienzo de siglo (colabora directamente con Mondrian, Vantongerloo y Theo Van Doesburg) se vincula al Movimiento Constructivista Internacional, para en 1935 regresar a Uruguay donde formula el “universalismo constructivo". Introduciendo así las nociones fundamentales para el desarrollo y la re-significación del constructivismo en Latinoamérica.
La introducción de estos conceptos motiva substancialmente el desarrollo de una intensa actividad artística en Argentina (1) en donde en 1945 se realiza la primera exposición de Arte Concre¬to Invención. Junto con la muestra de la obra de Max Bill, se crea el ambiente estético propicio, para la enérgica evolución del Concretismo y el Neo-concretismo en Brasil (2). Donde si bien el grupo organizado alrededor de la Semana del Arte Moderna de 1922 ya había inaugurado el debate de la modernidad en literatura, música, arquitectura y artes plásticas, hubo que esperar hasta la década de los cincuenta para que este movimiento atrajera la atención de la sociedad brasileña. El neoconcretismo se define como un redescubrimiento del mundo, considerado como la prehistoria del arte brasileño, no porque fuese el primer movimiento, sino por la búsqueda de los orígenes y los fundamentos.
En los años setenta la resonancia del espíritu constructivista se advierte en la abstracción, el cinetismo, el arte óptico y el conceptualismo latinoamericanos, con la maduración de propuestas estéticas contrarias a la figuración y la representación. Ahora la ciencia brinda posibilidades técnicas de inapreciable valor a la búsqueda de ese objetivismo y racionalismo que parecía responder a las exigencias marxistas por liberar a la estética del “sujeto como productor de significación” y a las aspiraciones del neo-constructivismo. Bajo la influencia minimalista de Sol Lewitt, el rigor conceptual de Joseph Kosuth, las corrientes cinéticas y ópticas norteamericanas e incluso las propuestas transgresoras del Fluxus(3) (que retoma la vigorosa actitud revolucionaría y transformista de vanguardia). Está implícita una utopía de la modernidad como una aspiración subliminal, la sublime idea de la pureza. Entonces, su materialización aún se creía posible. En el arte, ese ideal de depuración sólo podía encarnarse en el concepto o en la abstracción más pura.
Surge entonces en Venezuela el hasta hoy vigente, movimiento de arte óptico y cinético de Jesús Rafael Soto y Cruz Diez, herederos de los “colorritmos” de Alejandro Otero y los planteamientos constructivistas ortodoxos de Gerd Leufert. En Colombia Después de cuatro decenios de recalcitrante oposición al arte de vanguardia, en 1949, Marco Ospina muestra las primeras pinturas abstractas realizadas por un artista nacional. Este hecho sitúa al país, por primera vez en su historia, en consonancia con las corrientes internacionales del arte. Presagio del nacimiento en los sesentas de la abstracción de corte constructivista de Ramirez Villamizar, Edgar Negret, Manuel Hernandez, Carlos Rojas, Fanny Sanín, entre otros. Que casi sin proponérselo abona el terreno para las primeras propuestas conceptuales de Antonio Caro. En argentina la obra Cinética y eléctrica de Le Parc es sucesora de una rica tradición, mientras las investigaciones de Lygia Clark y Hélio Oiticica influencian en Brasil a las inserciones conceptuales de Cildo Meireles, entre otros. Así comienza una contemporaneidad estética Latinoaméricana en la que el cuerpo, la geometría y el concepto han librado sus propias batallas con una desenvoltura extraordinaria.
Cristina Ochoa.




(1) En 1941 los artistas Brito, Giróla, Maldonado y Hlito publican su primer mani¬fiesto; en 1944 se publica el primero y único número de la revista Arturo, en el que se publica no sólo un texto de Torres-García sino también el primer manifiesto Madi. En 1946 Fontana publica en Buenos Aires su Manifiesto blanco, elaborado colectivamente con sus alumnos, y el mismo año los artistas de Arte Concreto Invención publican su Manifiesto invencionista.

(2) El concretismo brasileño se articuló en dos importantes núcleos: el formado por el Grupo Ruptura (constituido en 1952, en Sâo Paulo, en el que estaban Geraldo de Barros, Lothar Charoux, Luiz Sacilotto, Kazmer Féjer, Leopoldo Haar y Anatol Wladislaw), y el Grupo Frente (surgido en Río, en 1953, con Ivan Serpa, Aluísio Carvâo, Lygia Clark, Lygia Pape, Décio Vieira y Abraham Palatnik). En las últimas líneas de la proclama del Grupo Ruptura, Waldemar Cordeiro señala que hay que conferir al arte un lugar definido en el cuadro del trabajo espiritual contemporáneo, considerándolo como un medio de conocimiento deducible de conceptos, «situado encima de la opinión, exigiendo para su juicio conocimiento previo».

(3) Era necesario no sólo cambiar las formas de la imagen o los contenidos significativos, sino también transformar los planteamientos básicos de tal manera que se pudiera escapar, por la misma índole de los productos, a esas vías de comercialización, abandonar el cuadro que puede colgarse en la pared y recurrir al montaje, al espectáculo, a la reproducción gráfica, etc.

Estructuras modulares para la transformación del mundo. Lorena Espitia, Septiembre 11 de 2008




Para mí es paradójico producir aquí y ahora un grupo de cuadros inspirados en el constructivismo ruso, sabiendo que no provengo de un país comunista, que no he militado en la JUCO, que el marxismo me es ajeno, que no me gusta particularmente la abstracción, que la metafísica se me escapa, que me disgusta el arte con A mayúscula y que me crié entre los productos menos selectos del supermercado del mundo. Tengo pues una cultura que es puramente televisiva, de paquete de papas y tiras cómicas dominicales.
Sin embargo, veo cómo esas pinturas, dibujos e incluso propagandas hechas hace más de ochenta años siguen delatando una voluntad muy fuerte de transformar el mundo, de demoler las categorías sobre las que se asienta el arte y la percepción de lo que éste debe ser, inmiscuyéndose con prácticas distintas y niveles de lectura muy sutiles que hacen que un cartel promocional de pan o vodka sean ya un conjunto de ideas ricas y llenas de matices.
Por eso he retomado esas obras, poniendo lo mejor de allá y lo peor de acá para construir un cuerpo raro en el que las figuras espaciales de Lissitzky terminan siendo cajas de cartón o comentarios a algún juego de atari 2600, y los carteles de Rodchenko publicidades capitalistas echadas a pique por el Tercer Mundo. Porque quizás, menos allá de la utopía y la ruina, debemos ser capaces de poder revolver las cosas para que salgan a flote algunas historias nuevas en las que convivan esos dos mundos que, quiérase o no, hemos metido en la misma caja.

Entrevista a Lorena Espitia

¿Buscando un mapa?


Eduardo Sarabia
A thin Line Between Love and hate, 2006


Un periodista le preguntó alguna vez a Jorge Luis Borges

Qué pensaba sobre los viajes espaciales.

Mirando ausente hacía la ventana,

Borges respondió que hasta donde él sabía todos los viajes eran en el espacio.


No existen coordenadas precisas, el mundo está en constante movimiento, siempre lo ha estado, pero ahora se mueve más rápido, es masivo y multicultural.


El espacio ha sido una constante preocupación del Arte tanto a nivel formal como conceptual, desde la misma práctica artística se han transgredido los límites establecidos, el arte contemporáneo se caracteriza por ser interdisciplinario y multi-mediático, pero no es un lugar para encontrar respuestas, no se presenta para entretener o instruir, aparece para crear situaciones e interrogantes, para cuestionar e interpelar la realidad.


En plena era de redes y globalización, mientras las fronteras se desdibujan, el Arte habla de geografías, territorios, movilización, límites y desplazamientos. Si bien es cierto que fenómenos como las migraciones, tampoco son un tema nuevo, la diferencia hoy, radica en la cantidad, la velocidad y la diversidad, de un mundo pos nacional e híper moderno en donde las relaciones se vuelven cada día más complejas.

Se importan y exportan: tecnologías, conocimiento, trabajadores, mercancías, en un constante flujo de intercambio cultural y económico. A medida que se tiene acceso a la información, se abren y se mueven espacios, infósferas y mediósferas (1) desde las cuales se construye la fantasía de un sueño nómada, ya sea el periférico en busca una vida mejor o el etnocentrista seducido por los exotismos del tercer mundo: la revista Vogue presenta el viaje como el último lujo, y muestra en sus páginas a Isabella Rosellini en un crucero exótico por oriente; Un comercial en Latinoamérica vende un curso de inglés, como la llave del éxito para el inmigrante latino en Estados Unidos, mientras un grupo de jóvenes Daneses en busca de un motivo por el cual luchar, decide emprender un viaje a las selvas latinoamericanas, atraídos por el rumor de una causa revolucionaria, un poco de narco-turismo o porno miseria, como la que ofrecen los planes turísticos que invitan al Brasil a conocer de primera mano la pobreza de las favelas en Rio de Janeiro.

La realidad está llena de matices, el mundo pareciera tener sus fronteras abiertas, la cantidad de inmigrantes crece, ya sea por razones, políticas, económicas o laborales, la gente se desplaza de un lugar a otro. Sin embargo la paranoia y la xenofobia aumentan ¿Quién quiere más ecuatorianos en España? Los nacionalismos se afianzan ante la amenaza terrorista, las tensiones entre las diferencias se hacen evidentes, sin embargo el ritmo del mundo es, ante procesos sistemáticos y homogenizadores inevitablemente plural y diverso, mientras tanto el tráfico de información escapa al control de los centros de poder.

Chris Ofili.


Dónde y Cómo, entonces sería la premisa. Los primeros rasgos de intercambio cultural son etnocéntricos, desde los exploradores, cartógrafos y científicos: como Mutis en la expedición botánica, que se encargaron de ordenar y clasificar taxonómicamente lo otro salvaje que debía ser civilizado, pasando por Gauguin, los artistas del primer mundo han sido atraídos por la exuberancia de lo desconocido. Esta postura es cuestionada con la aparición del discurso de las diferencias en la postmodernidad, seguido del postcolonial (2) que se consolida con la caída del muro de Berlín en 1989. En este mismo año se celebra la primera exposición multicultural “Magiciens de la terre” en el Centro Georges Pompidou de París, curada por Jean Huber Martin, en donde se pretende reivindicar el trabajo de los artistas de las periferias, para lo cual son invitados 50 artistas occidentales y 50 no occidentales.


21 Módulos antropométricos de Materíi fecal

Santiago Sierra, 2007


Desde entonces podrían reconocerse diversas miradas en esta era de la movilidad: La etnográfica, la diáspora, la migratoria y la del turista (3). El artista como etnógrafo es aquel que desde una perspectiva de superioridad socio-cultural, se desplaza hacia el otro desconocido, para observarlo, entablar un dialogo, e incluso desarrollar una especie de xenofilia; Un caso contemporáneo es la obra del controversial (para algunos cínico) Santiago Sierra, quien va a un lugar, aprende el idioma, escoge una población y a través del performance señala situaciones en las cuales el poder económico domina el cuerpo, por ejemplo: le paga a prostitutas en España para que se dejen tatuar una línea en la espalda, en el 2007 presenta 21 muros antropométricos de materia fecal humana recogida por una comunidad de trabajadores en la India, quienes por nacimiento deben afrontar la penosa tarea de acarrear excrementos. La diáspora es la calidad de quien tiene acceso a la cultura occidental desde contextos no occidentales, como en el caso de Chris Ofili, Nacido en Manchester (UK), quien explota su herencia afro caribeña para incorporar en su trabajo elementos propios de la cultura africana, expresa su diferencia, y a su vez satisface la necesidad de exotismo de occidente. La mirada migratoria supone dos direcciones, la influencia del recién llegado y la influencia del sitio migrado, hay un proceso de transito y una negociación entre lugar y no lugar, lo real y lo virtual, en esta situación se encuentra el trabajo de Danika Dakic, quien originaria de Sarajevo, emigra a Dusseldorf a mediados de los 90´s. Francis Alÿs es el turista por excelencia, va paseando por diversas ciudades y lugares, convirtiendo el viaje en un lenguaje artístico, fotografía oficios, realiza acciones infiltradas con la idea de la transferencia cultural.(4)


“… Paso mucho tiempo caminando alrededor de la ciudad… El concepto inicial para un proyecto emerge a menudo durante una caminata. Como artista, mi posición está relacionada con la de un transeúnte que intenta constantemente situarse en un ambiente móvil. Mi trabajo es una sucesión de notas y de guías. La invención de un lenguaje va junto con la invención de una ciudad. Cada una de mis intervenciones es otro fragmento de la historia que estoy inventando, de la ciudad de la cual estoy trazando un mapa. “

(Francis Alÿs, Ciudad de México 1993)



Simultáneamente se podría hablar también de traficantes, no solo como aquellos que “exportan” su trabajo, púes la mayoría de artistas contemporáneos mueven su obra alrededor del mundo (la exponen, la comercializan, viajan con o sin ella) La particularidad del traficante sería la de quien hace un señalamiento a partir del tráfico de la obra, la acción de mover la obra, la realiza, cómo en el caso de Eduardo Sarabia, quien ha trabajado sobre el tema de la frontera México-estadounidense, refiriéndose al tráfico de drogas, humano y cultural, Sarabia hace una serie de vasijas de cerámica pintadas a mano con motivos alusivos a la cultura mexicana asociada con el narcotráfico, las embala en cajas de productos típicos de maíz, que luego exporta a varios lugares del mundo, incluyendo el Reino Unido.

Cuando los artistas se preocupan por el espacio a menudo confrontan los espacios propios del arte, las instituciones con las que finalmente mantienen una relación estrecha de amor y odio, es el caso de “La estética relacional”, término acuñado por el teórico y curador francés Nicolás Bourriaud, en donde para el artista no es la imagen lo que habría que representar o constituir, son las relaciones con el espacio e interpersonales las que tienen relevancia, hay que darle al publico la posibilidad de relacionarse y participar, es así como el artista Rirkrit Tiravanija mediante sus instalaciones-situaciones ha reordenado una galería convirtiéndola en una cocina, en donde él hace las veces de anfitrión cocinando y charlando con los visitantes.


Instalación, Rirkrit Tiravanija.


Las rutas no están definidas, el arte contemporáneo pareciera trazar y borrar cartografías que apenas esbozan los lineamientos de algunas constelaciones, en medio de un panorama infinito, múltiple y cambiante, donde la necesidad ubicarse y reconocerse predomina ante la incertidumbre. Con la libertad que le brinda la perspectiva del desarraigo, el arte se ha encargado de revelar estas sensaciones, señalando conflictos, preocupándose por los límites entre lo público y lo privado, lo real y lo ficticio, que se redefinen volátilmente en esta era de movilidad.


Cristina Ochoa


(1) En referencia a las tesis de Arjun Appadurai.

(2) El campo de los estudios Post coloniales gana protagonismo desde los años setentas, algunos señalan su nacimiento oficial desde la publicación del libro Orientalismos de Edward Said en 1978.

(3) Cómo lo señala la crítica de arte catalana Anna María Guasch en su libro La crítica Diálogada, 2007.

(4) Zócalo (Ciudad de México, colaboración 1999 con Rafael Ortega) es un documental de 12 horas que sigue la progresión de la sombra del flagpole en el Zócalo (el cuadrado principal en Ciudad de México) durante el curso de un día. El Zócalo fue rediseñado al principio de la era revolucionaria como escenario de enormes espectáculos propagandistas y se convirtió en con el tiempo en el s sociales arbitrarios se pueden percibir a veces como situaciones esculturales.

De cacería con Jaime Iregui

"Me interesa la infinidad de lecturas, que los significados no se entiendan como algo preestablecido, es decir, que se construyan con la complicidad del observador".



Colección de Cocteleras, María Marrero, La Habana, Cuba

Dentro del contexto de la exposición Ciertas Cosas, Cosas Ciertas. Repertorio de manías. Invitamos a Jaime Iregui, para hablar sobre Coleccionismo, y su investigación alrededor del tema.

El Artista Jaime Iregui es responsable de proyectos como: Esfera Pública, El Observatorio, Constelaciones, Escenas de Caza, entre otros. Que tienen como preocupación común el espacio y la realización de reflexiones críticas con respecto a este, desde la abstracción artística hasta los mismos espacios expositivos.

Uno de los principales temas que trabaja Iregui es el coleccionismo. Desde hace diez años desarrolla el proyecto "Escenas de Caza", serie de fotografías en las que ha registrado múltiples colecciones particulares de personas anónimas de América Latina.


Escenas de Caza, Casa Alcira Sánches, Al fondo colección de Cristales

Cristina Ochoa: ¿De dónde parte su interés por el coleccionismo? ¿Se considera usted un coleccionista? y si lo es ¿que colecciona?

Jaime Iregui: Mi interés por el coleccionismo viene de ver cómo las personas disponen sus objetos en sus casas. Una de estas casas fue la de la familia Sánchez, vecinos de Espacio Vacío, sala de exposiciones para la que propuse el proyecto Escenas de Caza en 1998. Con este proyecto la idea era ver cómo artistas, curadores, periodistas y vecinos de Espacio Vacío tenían en común el hábito de coleccionar objetos, desde tapas de gaseosa, entradas a museos, figuras imantadas, almanaques, piedras con formas geométricas y, como sucedió con la colección de Santiago Monge, recolectar todo lo relacionado con Madonna.

Esta primera fase de Escenas de Caza fue expuesta en Espacio Vacío a finales de 1998. Posteriormente se subió a Internet y desde allí continuó funcionando por varios años.
En el 2000 el proyecto fue invitado a la Bienal de la Habana, donde trabajé conjuntamente con vecinos de esa ciudad y conté con la colaboración de María Elvira Escallón para entrevistar a los coleccionistas.

Luego de este proceso, me interesó la forma cómo los comerciantes de varios lugares en Bogotá exhiben sus mercancías, especialmente en sectores como el 7 de agosto, la calle 53, el barrio Gaitán y otros. De allí surgió otro proyecto que, con el nombre de Constelaciones, se desarrolló entre 2002 y 2004. Luego vino la fase colectiva de Constelaciones que desde el 2004 funciona con el nombre de El Observatorio, y donde se trabaja sobre modos no convencionales de practicar el espacio público.

Recientemente, con el auge que ha tomado facebook como herramienta para compartir archivos de texto e imagen, decidí reactivar Escenas de Caza, pues sigo encontrando colecciones y me siguen sorprendiendo la forma como las personas las organizan en el espacio doméstico y, por supuesto, el modo como se relacionan con sus objetos y obsesiones.


Colección de Balas, Anónimo

C O: En esta necesidad de poseer pedazos de realidad o del mundo, de clasificarlos y entenderlos, según las reglas del coleccionista, (tanto a nivel institucional como privado) ¿Cree usted que existiría un proceso de búsqueda de identidad o de certezas, una estrategia cómo la ciencia, el conocimiento o la religión?


J I: En principio, la acción de recolectar la entiendo como un acto que otorga un valor personal a un objeto -o serie de objetos- despojándolo de su función original y de su valor de uso. Cada objeto nos refiere a un una historia o momento de la persona que recolecta y/o colecciona. Es decir, en una colección podemos acceder a historias personales, recorridos y formas de capturar el mundo.


Colección de discos, muñecos, revistas y llaveros, Santiago Monge

C O: ¿Tal vez la necesidad obsesiva de reafirmarse y reconocerse a través de la acumulación y la repetición?


J I:
Es posible, pues cada colección nos refiere a la forma en que una persona captura cosas para elaborar sentido. Como lo afirma el sociólogo español Jesús Ibáñez: "la búsqueda de conocimiento es una escena de caza: investigar viene de "vestigo", que quiere decir "seguir las huellas de la presa"... "concepto" viene de "cum y capire", que quiere decir "asir fuertemente".


Colección de uñas,

C O: ¿Sería el resultado inevitable de la hipertrofia cultural, un desorden de comportamiento masivo?

J I: No lo creo, recolectar cosas es algo tan antiguo como el hombre mismo. Todavía somos de alguna forma cazadores, seres dedicados a capturar y reelaborar lo que recolectamos.

Por otra parte, lo que sucede es que las instituciones nos han acostumbrado a pensar que las únicas colecciones son las institucionales. Pero creo que algo que nos dicen más de una cultura o una persona, es la colección personal, sea de lo que sea, pues lo que importa es el sentido que le da cada persona a su colección, la forma como la dispone y se relaciona con ella.


Escenas de caza, Bienal de la Habana

Cristina Ochoa.

Julio de 2008

Escenas de Caza >

http://www.facebook.com/group.php?gid=20361501745

http://www.geocities.com/escenasdecaza/Columna.html

el observatorio >
http://elobservatorio.info

constelaciones >
http://elobservatorio.info/constelaciones/

esfera pública >

http://esferapublica.org/

Ciertas Cosas, Cosas Ciertas


1. Autor: Santiago Monge Título: Leonardo Martínez Sanchez Técnica: Fotografía dígital Dimensiones: Variables Año: 2007


Repertorio de manías.

2. Autor: Lorenzo Freydell Título: sin título Técnica: Ensamble (peines y tornillos) Dimensiones: 80 cms x 70 cms de diámetro Año: 2006





3. Autor: Víctor Albarracín Título: Merda d`artista/ artista di merda Técnica: Lapiceros de colores y acuarela sobre papel Dimensiones: 32 cms x 42cms Año: 2007


4. Autor: Ximena Velasquez Título: La visita Técnica: Video Objeto. Dimensiones: 34 cms x 23 cms x 29 cms Año: 2008




5. Autor: Lorena Espitia Título: Sin título Técnica: Tinta tipográfica y acrílico sobre madera. Dimensiones: 100 cms x 100cms Año: 2008




6. Autor: Jessica Murcia Título: Ultraje Técnica: Animación Stop Motion. still image 2" Año: 2008




Exposición Colectiva, lanzamiento de Lado B Arte Consultores


Curaduría, Cristina Ochoa

El ritual del coleccionista consiste en buscar, a veces encontrar por casualidad, escoger cuidadosamente, dejarse seducir por el objeto ante la imperiosa necesidad de poseer pequeños o grandes tesoros, datos preciosos, que pueda ordenar y recopilar a su antojo, estableciendo el mismo las reglas del juego.

Esta muestra recopila el trabajo de un grupo de jóvenes artistas quienes se han dejado seducir por el encanto del fetichismo, la acumulación obsesiva de ideas, objetos y referentes culturales, valiéndose de ellos para cuestionar los ordenes establecidos, recrear ficciones, generar estructuras y sistemas de significados propios que sirvan como evidencias simbólicas , ante la incertidumbre y la constante búsqueda de identidad.

Cristina Ochoa


Artistas participantes.

Víctor Albarracín

Juan Pablo Echeverri

Lorena Espitia

Lore Ezpeleta

Lorenzo Freydell

Juan Carlos Haag

Camila Lemoine

Alexandra McCormick

Jessica Murcia

Santiago Monge

Gabriela Pinilla

Ximena Velasquez

Johanna Villamil







Arte Y Moda, entre el amor y el odio.

Silvie Fleury, Shop Bags

Polémica, inevitable, profana, controversial, el Arte y la Moda sostienen una tormentosa relación. Durante el último siglo, la atracción entre ambas disciplinas se ha visto reflejada en el trabajo tanto de modistos y diseñadores como de artistas, que han traspasado las fronteras definidas entre estas dos ramas, estableciendo procesos de retroalimentación, crítica y mutua observación. Factores como la expansión de los medios masivos, la globalización, la entrada de la mujer en el mundo laboral y artístico, los cambios en las estructuras de poder han sido determinantes en el desarrollo de la cultura occidental contemporánea y por supuesto en la relación entre Arte y Moda.



Graham Dolphin

Desde la primera mitad del siglo XX algunos artistas, como Sonia Delaunay introducen en su producción lenguajes y elementos propios de las artes aplicadas, y comienzan a trabajar en conjunto con diseñadores, llevando conceptos artísticos al ámbito de la Moda y el Diseño.

Los dadaístas utilizan las imágenes de revistas de moda y periódicos en el collage como primera herramienta de crítica social. Sin embargo, es hasta mediados del siglo XX, cuando el Pop Art le abre paso a la estética de la cultura de masas hacia los -hasta ese momento- sagrados templos de la alta cultura -Museos, Galerías, etc.- Es Andy Warhol quién mezcla y explota sin pudor los mecanismos de la cultura de consumo y los utiliza como estrategia fundamental de su producción artística, convirtiéndose así mismo en la primera estrella pop del mundo del arte, la moda está ahí como símbolo de poder y status, la obra de Warhol es la exaltación del estilo de vida capitalista.

Pero semejante matrimonio entre Arte-Moda no ha sido visto con buenos ojos, por lo menos en lo que concierne al mundo artístico, pues la Moda se rige por parámetros mercantilistas dirigidos al consumo, pretende acercarse al arte, seducirlo, alcanzar el Status de este y convertirse en él. Por su parte el Arte en su posición de practica discursiva, se mueve entre la fascinación/repulsión que le produce toda la maquinaria productora de deseos: consumo-medios-moda y juega desde la ironía y la crítica.


Marc Quinn, Study For beauty

En los 80´s la moda logra incursionar oficialmente en el mundo del arte a través de la publicación en la portada de la Revista ART FORUM de Febrero de 1982, de una modelo vistiendo un diseño de Issey Miyake, esta concesión a la moda por parte de una revista identificada durante los 70´s con el Arte Conceptual, causa un gran revuelo en los sectores artísticos más radicales. Un año más tarde Yves Saint Laurent presenta su retrospectiva (La primera para un diseñador de moda vivo) en el Metropolitan Museum de Nueva York, que marca la pauta para la entrada oficial de los diseñadores en los grandes centros del arte, como lo confirma la muestra de Armani en el Guggenheim Museum en Nueva York en 1999. Los críticos alegan la perdida de independencia de las instituciones artísticas más importantes, ya que ante la bancarrota, Museos como el Guggenheim se han convertido en grandes marcas bajo el subsidio, y la promoción de eventos no sólo de moda sino de mercadeo en general.


Rapture, catálogo

Este concubinato entre Arte y Moda es finalmente legitimado en el 2002 con la muestra “Rapture” en el Barbican Centre de Londres, curada por Chris Townsend, “Rapture” pretende explorar y celebrar la seducción del arte por la moda, mostrar que pasa cuando estos dos fascinantes mundos colapsan. En una multitud de medios, la exhibición revela la tempestuosa relación entre arte y moda durante los últimos treinta años, incluyendo el trabajo de artistas británicos y estadounidenses como Victor Burgin y Tracey Emin. Una de las obras más recordadas, es la gran escultura en hielo de Kate Moss, realizada por el artista Marc Quinn, que se derrite lentamente gota a gota. “Rapture” es presentada en simultánea en el Barbican con una exhibición de David La Chapelle quien es considerado uno de aquellos transgresores del mundo de la moda pues su trabajo maneja magistralmente ambos lenguajes, con atinado sarcasmo y eléctrica visión, LaChapelle logra explotar la imagen fetichista de los iconos de la cultura pop, cómo olvidar la foto de David Beckham en una postura homo erótica lamiendo una gota de sudor de su hombro.


David LaChapelle, David Beckham.

Legitima o no, La relación entre Arte y Moda es cada vez más estrecha, día a día son más los artistas que trabajan con el tema, pues la moda se ha convertido en el último productor de mitos y fantasías contemporáneas, el escape consumista. Entre los casos más conocidos se encuentran las instalaciones “vivas” de Vanessa Beecroft, las bolsas de compras de Silvie Fleury, las instalaciones de la española Ana Laura Aláez, Las intervenciones en portadas de revistas como Vogue de Graham Dolphin, entre tantos otros. Cabe mencionar las colaboraciones de reconocidos artistas con marcas, como es el caso de las joyas realizadas por el controvertido Santiago Sierra para Chus Bures, con la inscripción “DIAMONDTRAFFICKILLS”.


Santiago Sierra, DiamondTrafficKills

La diferencia: La moda se vale del arte y en algunos casos llega a él. El arte revisa la realidad y sus fantasías, la proyección de los deseos, cuestiona y crítica posturas y comportamientos. El debate sigue abierto.

Cristina Ochoa.